
Historias de la manada
Eterna
Llegada: Agosto 2019
Es la más pequeña de su manada, llegó con apenas 2 meses y es hija de Briana. Eterna llegó al Santuario en una situación dramática: Desnutrida, anémica y llena de garrapatas, y anímicamente se mostraba apática y con la mirada perdida. Ella iba buscando siempre protección no sólo con su madre si no con cualquier yegua de su manada.
Su historia
Una vida con nombre propio.
Es la más pequeña de su manada, llegó con apenas 2 meses y es hija de Briana. Eterna llegó al Santuario en una situación dramática: Desnutrida, anémica y llena de garrapatas, y anímicamente se mostraba apática y con la mirada perdida. Ella iba buscando siempre protección no sólo con su madre si no con cualquier yegua de su manada.
Temimos mucho por su vida en los comienzos, y la ayudamos a recuperarse por completo, desparasitándola tanto interna como externamente, aparte de proveerle del alimento que necesitaba para fortalecerse. Una vez recuperada, Eterna se caracteriza por ser tímida y muy dulce con los humanos. Tiene la suerte de poder vivir en libertad desde tan temprana edad./span>



